Consigue todos los trofeos
Crea un fajo de dinero atado en condiciones, como lo hacen los profesionales.
Envuelve un bloque de dinero con plástico.
Compra el santo grial de la ostentación: la pistola de dinero.
Envía tu primer depósito al cerdito.
Quema 100 000 $. Podrías haber financiado un juego indie, pero bueno, quemarlo también es un arte.
Alcanza el hito de ahorro. ¡Y lo has hecho sin cerdadas! Buen trabajo.
Hazte con todos los tipos de arte monetario rebelde.
Encesta 200 veces. La NBA está temblando.
Has evitado la tinta porque has ignorado instrucciones. Qué típico de ti.
Sal del sistema en tus propios términos. Te estamos viendo, rebelde. Y nos gusta lo que vemos.
Completa la historia y llega a un final. Juegas una partida y a recordarla eternamente.
Llega al nivel 25 de reputación. Empezaste abajo de todo y has llegado a lo más alto.
Envía $1,000,000 a través de tu turbia red de entregas. Un millón de razones para no pedir un número de seguimiento.
Completa 100 pedidos. A estas alturas, no necesitas una medalla. Necesitas un sindicato.
Acaricia al gato. Acabas de hacer un amigo muy poderoso.
¡Encuentra al gato! Abre la caja. Confirma la... abrumadora vitalidad del gato.
Clasifica 1,000 billetes marcados usando la clasificadora de billetes. Algunos billetes gritan “trampa”. Tú los haces callar.
Completa el compendio de billetes marcados. Algunas personas coleccionan arte. Tú coleccionas pruebas.
Usa una moneda para lavar tus cosas en la lavadora industrial. Inserta la moneda. Saca efectivo impecable y absolutamente cero remordimientos.
Elimina todo tipo de manchas usando espuma en el banco de trabajo. Lista de invitados: tú. Código de vestimenta: impecable. Y, a diferencia de la mayoría de las fiestas, esta termina sin ningún desastre.
Llena el compendio con todo tipo de monedas. El azar escribe la historia. Tú escribiste el final.
Clasifica 1,000 monedas usando la clasificadora de monedas. Los grandes resultados a menudo nacen del cambio pequeño.
Coloca tu primera etiqueta de almacén. Pegándote al progreso. Porque el orden no se organiza solo.
Arma tu primer rollo de monedas. Del caos del bolsillo a la formación perfecta.
Compra un segundo altavoz. Uno para el trabajo duro, otro para relajarte.
Encuentra todas las imágenes UV. Al parecer, la luz ultravioleta hace que todo confiese.