El concepto del alma sigue obsesionándome a día de hoy. Odio lo infantil que me hace sentir.
¿Cómo es posible que las palabras más bellas me provoquen este desasosiego?
He soñado tantas cosas en ese coche. Admirando las montañas, contemplando el mar.
Me ha menospreciado tantas veces que he acabado creyéndome inferior.
No me extraña que la mama no amase a nadie tras mi padre. Los hombres del pueblo dan bastante grima.
Se levantaba sonámbula y se quedaba mirándote en mitad de la noche.
A nadie le hizo gracia cuando empecé a volverme más lista.
Estar sola da miedo. Estar sola es reparador.
No lo considerábamos digno de ser humano. Las adolescentes podemos ser muy crueles. O quizá somos unas psicópatas.
Escuché a mi madre llorar en su cuarto esa noche.
Juraría que mi madre no volvió a derramar una lágrima una vez que empezó a enfermar.
A ese chico guapo y rico de Barcelona yo le gustaba de verdad. Me escapé para ir a verle después del verano, pero todo lo que me había contado sobre sí mismo resultó ser mentira... patético.
Cada vez que atravesaba una mala época, se inventaba las excusas más descabelladas para castigarnos.
Esa noche me volvió a pegar.
Acabamos rajando una docena de árboles. Me encantaba hacer cosas juntas. Pobre bosque.
Al final ni siquiera fui a la uni.
La que se hizo más daño ese día fui yo.
Estaba dispuesta a hacer lo que fuera por Nina. Aunque mi instinto me gritase que no. Aunque supiera que la empujaba a su perdición.
Ahora entiendo cómo se sentía mi madre.
Mi color. El regalo más bonito que me ha hecho mi hermana.
Por un instante, sentí que había esperanza para nosotras.
Pillamos todas una buena intoxicación esa noche. Fue una experiencia que estrechó nuestros lazos.
Cuando estoy muy desesperada, estoy dispuesta a destruir todo en lo que creo, a destruirme a mí misma.
En el fondo, sabía que esa sería nuestra última conversación.
Aún no sé quién soy. O quién quiero ser cuando sea mayor. Aunque ya sea mayor.
A veces somos malos por el mero hecho de serlo.
Os he fallado a las dos. Me habéis fallado las dos.
Muchas gracias, mama.